El cuidado de tu gatito

 
 

Los gatitos son adorables y todos podemos tener la tentación de llevarnos uno a casa sin pensar en las consecuencias.  Recuerde que, al igual que los niños, pueden ser destructivos y exigentes. Hacerse cargo de un gatito supone comprometerse a cuidarlo durante al menos los próximos 14 años (algunos viven  incluso más de 20 años en buenas condiciones).

¿Puedo cuidar de un gato?

Para cuidar de un gato  es imprescindible:

Proporcionar la suficiente compañía humanaProporcionar comidas adecuadas y regulares con acceso constante a agua fresca
Proporcionar una cama confortable y limpia

Proporcionar un acceso al exterior al gato o estar preparados para limpiar y vaciar la bandeja de arena diariamente.

Acicalarlo con regularidad. Los gatos de pelo largo requieren que se peinen diariamente.
Esterilizarlo entre los 4 y 6 meses de edad
Vacunarlo regularmente frente a las enfermedades infecciosas más importantes

Desparasitarlo internamente con regularidad y darle un tratamiento para control de pulgas
Llevar al gato al veterinario cuando presente algún signo de enfermedad. Los seguros para mascotas pueden compensar el gasto del tratamiento veterinario.

La llegada a casa

El traslado a un nuevo hogar es muy estresante para el gatito. Hay que darle la tranquilidad y el tiempo para adaptarse a su nuevo ambiente antes de presentarlo a otros animales de la casa. Asegúrese de que las puertas y ventanas están cerradas y si hay chimenea proteger la entrada (una chimenea oscura y tranquila puede ser muy tentadora para un gato nervioso y asustado). Asegúrese de que el gato sabe donde están la cama, la bandeja y los comederos.

La cama del gato debe ser un espacio seguro en el que refugiarse si las cosas se vuelven estresantes. Tiene que ser cálido, seco, confortable y libre de corrientes de aire. Existen muchos tipos de cama para elegir, e incluso podemos aprovechar una caja de cartón duro al que haremos un agujero en un lateral y poner tejidos cálidos en su interior. Un rincón confortable y tranquilo en el que refugiarse (cerca de un radiador en invierno) hará que el gatito se sienta bienvenido y seguro. En las primeras noches se puede poner una botella de agua caliente debajo de la manta para ayudar a compensar la ausencia de su madre o de la camada. Si puede disponer de un parque específico para gatos (o uno de los de barras de metal para perros que se usan para llevarlos seguros en la parte trasera del coche) sería ideal para proporcionar una guarida segura para el gatito en la que colocar su cama y la bandeja de arena. Es también un buen método para presentar a nuevos animales.

Presentando otros animales y a los niños

La presentación del resto de los miembros de la casa debe ser gradual, delicada y muy tranquila. Los niños excitados pueden lastimar al gatito inintencionadamente, por eso conviene supervisar el juego y no permitir que el gato sea alzado innecesariamente. Hay que advertir a los niños de que deben sentarse en el suelo y esperar a que sea el gato quien se acerque a explorarlos.  Hay que asegurarse de que el cachorro puede dejar de jugar cuando el quiera y que no se le trata como a un juguete. Los gatitos, como muchos otros cachorros necesitan dormir mucho y se les debe dejar tiempo para descansar.

La presentación a un perro o a otro gato debe realizarse cuidadosamente para evitar conflictos. Una mala experiencia puede ser difícil de solventar. La forma ideal de presentarlos es usar un parque de malla e introducir al gatito dentro para que se sienta seguro mientras el otro gato o perro se va acostumbrando a él.

Algunos perros, especialmente aquellos que no están acostumbrados a convivir con gatos, son muy nerviosos o con predisposición a la agresividad necesitan un cuidado especial en las presentaciones. Se deben mantener lo más calmados posible, sujetos con la correa y hacer que permanezcan sentados y tranquilos.. Entonces se coloca al gatito en una posición segura en la habitación para permitir que se acostumbre al perro y acercarse si él quiere. Esto requiere tiempo y paciencia y hay que recompensar al perro si se comporta bien. Para perros más tranquilos o acostumbrados a los gatos, la presentación puede hacerse con un transportín de gato. Mantener al perro con la correa inicialmente, colocar el transportín en un sitio elevado y hacer presentaciones cortas y frecuentes. La mayoría de los perros se calman pronto al darse cuenta de que el recién llegado no es realmente demasiado interesante. Deje que se vayan acostumbrando poco a poco, aunque es preferible que siga manteniendo al perro sujeto con la correa para mayor seguridad. No deje al gatito solo con los  otros perros o gatos de la casa hasta que haya un buen equilibrio. Más detalles en el artículo “Cómo presentar un nuevo gato…”

Alimentación

Los primeros días alimente al gatito con la misma comida a la que está acostumbrado. Un cambio súbito en la dieta junto al estrés de la adaptación a la nueva casa puede causar trastornos de estómago y diarrea. Si queremos cambiar la dieta, debemos mezclar gradualmente la nueva comida con la que el gato comía anteriormente. Los gatitos tienen un estómago pequeño y deben comer poca cantidad y muchas veces, como los bebés. Es muy difícil alimentar a un gato con una comida casera que contenga todos los nutrientes necesarios para su crecimiento. Es mucho más fácil alimentarlo con una buena comida comercial para cachorros e invertir el tiempo en jugar con él. Hay comidas especialmente formuladas para gatitos, ya que tienen diferentes necesidades nutricionales que los gatos adultos. Hay que leer y seguir las instrucciones de alimentación cuidadosamente. Si la comida está etiquetada  como “completa” contiene todo lo que el gatito necesita para estar sano; si está etiquetada como  “complementaria” entonces no aporta todo lo que el gatito necesita y se debe dar con otras comidas.

Los cachorros de 8 a 12 semanas necesitan 4 comidas al día, entre 3 y 6 meses tres comidas, y los cachorros de más de 6 meses, dos comidas. Se puede administrar alimento seco “ad libitum” como base; esto depende del estilo de vida del propietario, de los gustos y costumbres del animal o de la rutina establecida con los otros gatos de la casa.
No hay que dar al gato leche de vaca porque puede causar diarrea. Si desea darle leche utilice una especialmente formulada para gatos.

Si la diarrea persiste más de 24 horas requiere atención veterinaria.

Es imprescindible que dispongan de agua fresca en todo momento.

Educación para sus necesidades

Los gatos son muy exigentes con sus hábitos de aseo y los cachorros normalmente aprenden a usar la bandeja imitando a su madre. Lo único que se necesita es enseñar al cachorro donde está la bandeja de arena y colocarlo allí después de levantarse de dormir o después de comer, o cuando el cachorro comienza a olfatear, rascar o comienza a agacharse y parece como si quisiera usarla.

Se necesita una bandeja la cual se llena de arena, turba, o arena sanitaria para gatos disponible en las tiendas de mascotas. La tierra del jardín no se debe usar en gatos que estén sin vacunar porque puede vehicular enfermedades de otros gatos que la hayan usado. La bandeja se puede poner sobre unos periódicos para recoger la arena que se salga cuando escarban. Una bandeja más grande puede resolver esos problemas. Si la intención es dejar que el gato salga a usar el jardín más adelante bastará con una bandeja abierta durante unas semanas.: Si la intención es que el gato siga usando la bandeja dentro de casa tal vez prefiera adquirir una bandeja cubierta. En principio este tipo de bandejas minimizan los olores y evitan que la arena salga fuera al escarbar, por lo que suelen ser las preferidas por los propietarios, pero tenga en cuenta que no suelen ser las preferidas por los gatos;  hay muchos que no las toleran y utilizan cualquier otro lugar para sus necesidades.

La bandeja debe colocarse en un sitio tranquilo y accesible donde al gato no se le moleste. Hay que asegurarse de que la bandeja no está cerca de la comida o la bebida. Los cachorros pueden rehusar el usar la bandeja si está si está muy cerca de su comida.

La bandeja debe estar limpia y vaciarla regularmente. Algunos desinfectantes (como el Dettol) pueden ser tóxicos para gatos, por eso es mejor usar solo agua caliente y detergente para limpiar la bandeja o usar desinfectantes que sean seguros para los gatos como la lejía a la dilución recomendada por el fabricante y aclarar bien la bandeja antes de volver a usarla.

Si el gatito hace sus necesidades en cualquier lugar de la casa confínelo en una habitación con la bandeja hasta que aprenda a usarla regularmente. Coloque al cachorro en la bandeja un poco después de comer o cuando esté olfateando, rascando, o comience a agacharse y presentar signos de buscar un sitio cómodo para usarlo como lavabo.

Si el cachorro rehúsa el usar la bandeja puede ser por:

  • No está suficientemente limpia. Vaciarla más a menudo.
  • No es lo suficientemente grande. Debería ser lo suficientemente grande para que un gato adulto se de la vuelta y se pueda usar más de una vez sin que esté sucia.
  • Se ha limpiado con productos con olor muy fuerte.
  • Está muy cerca de su cama o de los recipientes de comida y agua.
  • Al cachorro no le gusta el tipo de arena que hemos elegido. Volver a la arena anterior o cambiar por otro tipo de arena.
  • Más información en: “ensuciar dentro de casa”

Conforme  el gato comience a salir fuera más a menudo, mueva la bandeja de arena hacia la puerta. Se puede esparcir un puñado de la arena de la bandeja en un buen sitio en el jardín para estimularle a escarbar allí. No se quita la bandeja del interior hasta que el cachorro comience a usar el jardín.

Explorando el exterior

No se debe dejar salir al gato al exterior hasta una semana después de terminar la vacunación (alrededor de las 13-14 semanas de pendiendo del plan vacunal). Una vez que esté completamente vacunado y se haya acostumbrado a la vivir en la casa se puede dejar al gatito salir al exterior. Elija un día despejado (si es posible) y un momento tranquilo y acompañe a su gato al exterior, y permita que explore su nuevo ambiente. Siga acompañándolo hasta que se acostumbre al jardín y sepa encontrar el camino de vuelta a casa sin dificultad. Es mejor  no dejar al gato solo en el jardín hasta que tenga 6 meses.

A los gatos les gusta ir y venir cuando quieran. Una puerta gatera les permite hacerlo. Si se instala la gatera no se necesita una bandeja en el interior cuando el gato crezca. Se puede enseñar al gato a usar la gatera dejando la puerta abierta al principio e incitándolo a atravesarla con comida. Gradualmente se va cerrando para que el gato aprenda a empujar la puerta. Si tenemos otro gato hay que tener cuidado porque los cachorros aprenden rápidamente viendo e imitando a otros gatos y pueden comenzar a salir fuera antes de que estén preparados.
Para evitar que otros gatos del vecindario puedan entrar en casa se puede instalar una gatera que solo se abra para su gato. La gatera funciona mediante un sistema magnético o electrónico colocado en el collar del gato.

Collares de gato

Cuando su cachorro crezca (más de 6 meses) se puede querer poner un collar al gato para identificarlo o para la apertura a distancia de la gatera. Nunca se debe poner un collar simplemente por querer poner uno. Los collares de deben colocar cuidadosamente; los cachorros son muy activos y curiosos mientras crecen y se pueden quedar fácilmente enganchados en la rama de un árbol  en una valla o puede introducir su pata delantera dentro del collar y lesionarse. Los collares con apertura fácil pueden reducir la posibilidad de que el gato se enrede. Hay que recordar que los gatos crecen rápidamente y hay que ir adaptando el tamaño del collar progresivamente (tienen que caber 2 dedos por dentro del collar).

Los collares para pulgas no son el mejor método para combatir el problema de las pulgas y pueden ser un riesgo adicional para el cachorro si intenta trepar o meterse en espacios reducidos porque podría quedar atrapado.

Si lo que pretende es que el gato pueda ser identificado considere  la idea de implantarle un microchip.

Peligros en casa

Los cachorros son unas criaturas muy curiosas e investigan en todos los espacios pequeños y oscuros a los que puedan acceder. Si lo pierde de vista durante algún tiempo búsquelo en armarios, alacenas, y fuera de la casa por si accidentalmente se ha quedado encerrado o atrapado.

Mantenga las puertas de la lavadora y secadora cerradas y antes de meter la ropa compruebe que el gatito no está dentro.

Si al gato le gusta mordisquear las plantas entonces hay que retirarlas de su alcance sobre todo si son tóxicas como la diefenbaquia, flor de pascua, los lilium, el cerezo de navidad, la planta del aceite de castor, planta del aguacate, ficus y la hiedra. La mayoría de los gatos no tocan esas plantas pero los cachorros pueden ser más curiosos.
Si se vive en un piso elevado o en una casa con varios pisos, hay que cerrar las ventanas para evitar que los cachorros puedan caerse.

Los productos químicos para el jardín deben almacenarse en lugar seguro y tener cuidado al usarlos, ya que muchos de ellos son muy tóxicos para los animales.

Entretenimiento

Los cachorros son muy juguetones y traviesos. Hay que darles una variedad de juguetes para mantenerlos ocupados y ejercitados. No tienen que ser necesariamente caros; a todos los gatos le encanta una caja de cartón en la que  jugar. El juego es una buena forma para conocerse y confiar el uno en el otro. El gato tiene que disponer de un rascador.

Mantener el buen estado de salud

Acicalado

Es una buena idea acostumbrar al gato a cepillarlo desde pequeño, particularmente si es de pelo largo. Los gatos de pelo largo necesitan cepillarse todos los días para mantenerlos sin nudos. El cepillado elimina el exceso de pelo muerto  que puede  provocar la formación de bolas de pelo en el estómago. El peinado y cepillado ayuda a eliminar ese pelo y normalmente el gato lo agradece, por eso es importante acostumbrarlos de pequeños. El aseo también nos permite observar más de cerca a nuestro gato, evaluando su estado de salud y mantiene el vínculo entre el dueño y el gato. Siempre hay que ser cariñoso y delicado para hacer del aseo una experiencia agradable y placentera.

Vacunaciones

Los gatos necesitan ser vacunados para darles una protección frente a infecciones potencialmente mortales como la panleucopenia y la gripe felina. La primera inyección se administra entre las 8 y las 9 semanas de edad y la segunda sobre las 12 semanas. El cachorro no debe tener contacto con otros gatos y permanecer dentro de casa hasta 10 días después de la segunda inyección para asegurar una protección completa.


Para mantener el buen nivel de protección de la vacuna, hay que revacunar periódicamente a los gatos adultos (normalmente cada 3 años). Su veterinario ajustará el programa de vacunación de acuerdo al riesgo de las enfermedades que puedan padecer en su zona. En las ciudades, donde hay más densidad de población de gatos, el riesgo es más alto.

Lombrices

Las lombrices debilitan a los gatitos. Hay que desparasitarlos para gusanos redondos a las 4-6 semanas y después cada 2-3 semanas hasta los 4 meses de edad. Después de esta desparasitación se deben tratar contra lombrices y tenias cada 2-6 meses dependiendo de cuanto cacen y si tienen o no pulgas. Hay que usar el antiparasitario adecuado recomendado por el veterinario y seguir las instrucciones cuidadosamente.

Pulgas

Hasta los gatos más limpios cogen pulgas, así que hay que comprobar si las tienen, normalmente aprovechando el aseo del gato. Las heces de las pulgas se pueden ver como unas pequeñas motas marrones particularmente alrededor del cuello y la cola. Si se colocan esas motas sobre un algodón mojado las heces de pulga se disuelven produciendo unas marcas sanguinolentas.

Para un control efectivo, hay que eliminar las pulgas adultas del cachorro y prevenir la reinfestación del ambiente. Los productos tradicionales para las pulgas (sprays, champús y collares) pueden contener sustancias que son potencialmente tóxicas para el gato y pueden no ser muy efectivos. Actualmente existen nuevos productos antipulgas que son muy seguros, ya que actúan sobre receptores de los insectos que no están presentes en los mamíferos. Su veterinario le asesorará sobre el producto más adecuado en su caso. Las pipetas “spot-on” son muy fáciles de administrar y pueden usarse desde una edad muy temprana.

Los otros animales de la casa también deben ser tratados. La zona donde duerme el gato debe ser lavada o sustituida por otra. El veterinario también puede informarle sobre los productos para eliminar las pulgas dentro de la casa, incluyendo algunos que se administran al gato para interrumpir la reproducción de las pulgas. Más información en pulgas…

Ácaros de los oídos

Muchos gatos tienen ácaros en los oídos. A menudo no hay síntomas pero en algunos gatos causan irritación apareciendo una cera grisácea o marrón en el oído. En los casos más graves el canal auricular se obstruye y aparece infección. Incluso aunque los ácaros no causen mucho dolor pueden ser muy irritantes y se pueden contagiar a otros perros y gatos de la casa. Si tenemos un perro que tiene problemas persistentes con los ácaros de los oídos, lleve a los gatos de la casa al veterinario para revisar sus oídos, ya que ellos pueden ser la causa de la reinfestación. Si los oídos de su gatito están sucios, con picor, o llenos de una secreción oscura es el momento de revisar el problema con el veterinario.

Esterilización

Cada año muchos gatos y cachorros no deseados son sacrificados o abandonados a su suerte porque no hay suficientes hogares para acogerlos. La esterilización de nuestro gato contribuye a no extender el problema. Su veterinario puede realizar esta intervención a partir de los 4-5 meses de edad.

En el gato macho la esterilización reduce la posibilidad de que orinen dentro de casa (fuera de su bandeja) para marcar el territorio. También pasarán menos tiempo explorando en busca de otros gatos y se reduce el riesgo de atropellos y peleas. Los gatos que son mordidos y arañados en las peleas tienen más riesgo de contagiarse de enfermedades infecciosas.

En cuanto a las hembras, es necesario esterilizarlas para evitar que tengan cachorros indeseados. No es necesario que tengan una camada antes de realizarla. La esterilización no tiene efectos secundarios y evita el estrés que- tanto en la gata como en el propietario- producen el celo (la gata emite maullidos “angustiosos”  frecuentes y muy característicos para atraer al macho), la gestación, el parto y la recolocación de los gatitos. Más información en esterilización…

 

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